Si buscamos el término sintagma en el diccionario de la Real
Academia Española encontraremos que se trata de un concepto que se emplea en la
gramática para referirse a un grupo o conjunto de palabras que tienen
una función determinada.
En la sintaxis estos grupos reciben el nombre de constituyentes sintácticos y
sirven para formar otros subgrupos de palabras que se denominan sub-
constituyentes. Dentro de un sintagma hay una palabra fundamental que recibe el
nombre de núcleo sintáctico; sin ella el grupo no existiría como tal, ya
que es el que aporta las características básicas para la formación de ese
grupo. Este núcleo será también el responsable de darle nombre al
sintagma. Por ejemplo, si el núcleo de un sintagma es un verbo, estaremos
frente a un grupo verbal.
Puede decirse que un sintagma es una unidad sintáctica compuesta por
palabras y morfemas que están organizados de manera jerárquica en
torno al núcleo sintáctico. Todas las oraciones pueden descomponerse
en diversos sintagmas que se encuentran vinculados mediante relaciones
sintácticas y semánticas.
Es importante aclarar que la sintaxis el área de la
gramática que se encarga de estudiar y organizar la función de las
palabras dentro de los enunciados, se encuentra a la vez íntimamente
ligada a la forma de las palabras (estudiada por la morfología) y con sus
significados (interés de la semántica). Además, debemos tener presente a las
diversas unidades que forman la sintaxis, estas son: sintagma, proposición,
oración y cuerpo.
ORACION
GRAMATICAL
Esto quiere decir que se trata de una unidad de sentido que expresa
una coherencia gramatical completa. La oración es el constituyente sintáctico
más pequeño posible que puede expresar una proposición lógica.
las oraciones se encuentran delimitadas por la presencia de
un punto. Por lo tanto, el punto supone el final de la oración. En el
lenguaje oral, las oraciones pueden separarse de acuerdo a las pausas y el
descenso de la voz.
Las oraciones pueden clasificarse en dos grandes grupos, según la
actitud del hablante y según su estructura sintáctica.
De acuerdo a la actitud del hablante, la oración puede
ser enunciativa (“Jorge llegó a las cinco en
punto”), exclamativa (“¡No lo puedo
creer!”), interrogativa (“¿Qué dijiste?”), imperativas (“Vete
de aquí ahora mismo”), dubitativas (“Tal vez llegue hasta el final de
la cuestión”) o desiderativa (“Ojalá mi padre consiga el empleo”). La
clasificación de las oraciones no se agota en estos grupos. De acuerdo a los
núcleos verbales, por ejemplo, puede hablarse de
oraciones simples, complejas o compuestas.
Diferentes sujetos en una oración gramatical; Dentro
de una oración existen diversas partes entre las que puede destacarse el
sujeto, uno de los elementos imprescindibles para que ésta se desarrolle.
El Sujeto, también llamado sintagma nominal (SN), es el ente
que organiza toda la oración, conectando las diversas partes y debe concordar
completamente con el verbo. Para introducir un sujeto dentro de una oración, el
mismo no lleva preposición a menos que sea estrictamente necesario, como
es el caso del siguiente ejemplo, donde dicha preposición funciona como
adyacente: «Entre Luís y yo haremos el dibujo.
De acuerdo a la relación gramatical que exista el sujeto puede
ser gramatical (en el que debe concordar en persona y numero con el
verbo) o lógico (presente en oraciones de tipo indirecto. Por
ejemplo: «La ciudad fue conquistada por César», donde César es el sujeto lógico
y «ciudad» el gramatical.
El aspecto verbal
al decir jugué y jugaré, se expresa una acción opuesta a la otra por el tiempo,
pasado y futuro, respectivamente, en que están expresadas.
Pero si decimos jugué y jugaba, son dos acciones en las que no es tan fácil
encontrar la oposición entre ellas, ya que las dos están en pasado.
Así, pues, aquí entra en juego el accidente verbal al que se ha llamado
aspecto, que es el que permite matizar esa diferencia y en la que es
fundamental la idea de duración.
Jugué indica una acción pasada que finalizó en un momento del pasado:
jugué al tenis en el parque (pero dejé de jugar en algún momento)
Jugaba expresa una acción también pasada, pero sin tener en cuenta el momento
final de la misma, es decir, la acción puede continuar en el pasado: jugaba al
tenis en el parque (no implica el final de la acción).
Se llama aspecto verbal al accidente gramatical que se refiere al desarrollo
interno de la acción del verbo.
Los
Accidentes Gramaticales del Verbo
Los accidentes gramaticales son los cambios que sufre el verbo para
expresar el tiempo (presente, pasado, futuro), la persona (primera, segunda,
tercera), el número (singular, plural), el modo (indicativo, subjuntivo,
imperativo).
Persona
Nos indica quien o quienes realizan la acción, estado, etc.
La primera persona. - Se identifica con el hablante, o hablantes.
Puede llevar como sujeto los pronombres personales yo, nosotros, nosotras.
La segunda persona. - Es la persona a la que se habla. Lleva como
sujeto los pronombres personales tú, usted, ustedes, vosotros, vosotras.
La tercera persona. - Se refiere a todo ser u objeto que no es ni
la primera ni la segunda persona. Puede llevar como sujeto los pronombres
personales él, ella, ellos, ellas.
Número
Las tres personas gramaticales pueden aparecer en singular o en plural.
Singular. - Indica como sujeto del verbo a una persona o cosa.
Plural. - Indica como sujeto de verbo a más de una persona o cosa.
En el caso de los sustantivos colectivos los verbos siempre van en
número singular
Tiempo
Nos indica el momento, periodo en el cual se da la acción verbal. Las
formas verbales sitúan la acción en un tiempo determinado, que puede ser
presente, pretérito (pasado) y futuro.
Hay dos series de tiempos verbales, los tiempos simples y los tiempos
compuestos. En los tiempos compuesto se utiliza el verbo auxiliar haber, no obstante,
no existe un tiempo compuesto en el presente.
Modo
Nos señala la actitud del hablante en relación con lo que dice frente a
su entorno.
Modo Indicativo
Es el modo de la objetividad, de la imparcialidad del hablante; éste se
limita a exponer un hecho pasado, presente o futuro.
Ejemplos
Se acerca una tormenta.
Mañana nos casaremos.
Modo Subjuntivo
Es el modo de la subjetividad, de la participación emocional del
hablante frente a la acción; expresa un deseo, temor, posibilidad, duda, etc.
Ejemplos
Que tengas suerte.
Ojalá vuelvas pronto.
Modo Imperativo
Es el modo del mandato; se utiliza para dar órdenes o instrucciones en
las oraciones afirmativas:
Ejemplos
regresa pronto.
Limpia tu cuarto, Jaimito.
También se usa para formular órdenes en oraciones negativas: No vengas
mañana.
Aspecto
El verbo puede informar también sobre el desarrollo de la acción. El
aspecto caracteriza la acción desde el punto de vista de su transcurso o de su
término.
Hay dos aspectos:
Perfectivo
Presenta la acción terminada, tanto si es presente, como si es pasada o
futura.
Ejemplos
A las ocho habré llegado a Londres.
Acabe la secundaria a los quince años.
Imperfectivo
Muestra la acción sin terminar, en su transcurso.
Ejemplos
Mañana volaré a Londres.
Estudiaba todos los días, cuando era joven.
El Verbo
El verbo se define de la siguiente manera:
Semánticamente
Es la palabra o frase que expresa existencia, estado, acción, pasión
de los elementos mencionados en el mensaje.
Morfológicamente
Es una categoría que sufre modificaciones en su forma, a fin de
expresar accidentes de número, persona, modo, tiempo.
Sintácticamente
Es la palabra que desempeña la función privativa de núcleo del
predicado verbal.
Lexicológicamente
Es de inventario abierto, pues se puede incrementar nuevos verbos en
el verbo. Así como clonar, chatear, etc.
Estructura del Verbo
El verbo presenta la siguiente estructura: Raíz (lexema, base, radical)
Elemento irreductible y común a todas las palabras de una misma
familia. Contiene el significado o base significativa.
Desinencia (morfema flexivo)
Elemento flexional que se agrega a la raíz del verbo para expresar
accidentes gramaticales de número, persona, tiempo y modo.
Accidentes Gramaticales del Verbo
El verbo presenta los siguientes accidentes gramaticales:
Número; Singular, Ejemplo: Él juega. Plural, Ejemplo: Ellos juegan.
Persona; En Singular: Primera persona yo.
Segunda persona tú.
Tercera persona él o ella. En Plural:
Primera persona nosotros.
Segunda persona ustedes.
Tercera persona ellos o ellas.
Tiempo
Pasado o pretérito
Ejemplo: Manuel jugó con la pelota
Presente
Ejemplo: Los jóvenes juegan.
Futuro
Ejemplo: Manuel leerá un libro.
Modo
Los modos verbales reflejan las distintas actitudes del hablante al dar
a conocer un hecho.
Indicativo. - Expresa hechos reales de manera objetiva.
Subjuntivo. - Expresa deseo, duda, temor.
Imperativo. - Expresa orden mandato o ruego.
Aspecto
Perfecto: Acción concluida
Los niños jugaron futbol.
Luis estudiaba inglés.
Imperfecto: Acción inconclusa
Pedro estudia inglés.
Conjugación
de los verbos irregulares
Los verbos rehacer, deshacer y satisfacer se
conjugan tomando como modelo al verbo hacer.
Los verbos contraer, distraer, extraer se conjugan
tomando como modelo al verbo traer.
El verbo prever se conjuga como ver.
Los
verbos detener, abstener, obtener, retener y entretener se
conjugan como tener.
Los verbos apretar y nevar se conjugan
como cerrar.
Conjugación del verbo haber
Si se usa como auxiliar debe ir acompañado por un participio (acaba
en -ado, -ido, -to, -cho, -so).
En el caso de los verbos que acaben en -ear, no pierden la
concurrencia vocálica en ninguna conjugación.
Los verbos conjugados en segunda persona, singular, pretérito perfecto
simple y modo indicativo no se escriben con -s final.
Taller 1
Ahora te presentaremos los enunciados de algunas de las actividades:
1.- Señala la alternativa escrita incorrectamente.
Yo produje un espectáculo internacional.
Ojalá quepa en tu automóvil.
La comida me satisfació.
Le dolerá el golpe.
Se pondrá el traje nuevo.
2.- Marca la alternativa donde se ha empleado el verbo correctamente.
Los mineros extrayeron el cobre.
Yo cupe en el automóvil.
El cantante satisfació al exigente jurado.
¿No te arreglastes para salir?
Habían muertos y heridos.
3.- Marca la alternativa donde se ha empleado el verbo correctamente.
Ella no satisfació mis expectativas.
Ojalá no hayga gente en la cola.
¿Dónde estuvistes?
Conduciste muy bien.
No quepo allí.
Marca la alternativa donde se ha empleado el verbo correctamente.
a.
Hubieron muertos y zombis.
b.
Hubo muchos premios y concursos.
c.
Mi gatito se ha morido.
d.
Agustín, ¿por qué me mentistes?
e.
Maldeciste a ese estafador.
Marca la alternativa donde se ha empleado el verbo correctamente.
a.
Me extrajeron la muela con caries.
b.
¿Qué vestido te ponerás?
c.
Si teniésemos un auto, saldríamos de paseo.
d.
Si la reina de España moriría, Carlos V querría reinar.
e.
¿Dónde los has ponido?
La narratología es la disciplina semiótica a la que
compete el estudio estructural de los relatos, así como su comunicación y
recepción. Aunque tiene una larga tradición anterior, los mayores avances en el
campo de la narratología se deben al estructurismo, que subdividió y
clasificó los rasgos principales de toda narración. Desde la década de 1980, la
narratología es una de las herramientas más fuertes para el análisis de los
relatos.
_Lea el siguiente cuento y aplica la teoría de la narratología, además
invéntate otro final para la
historia.
_ Representa este cuento EN FORMA DE HISTORIETA con tu final 10
VIÑETAS.}
PINOCHO EL ASTUTO
Había una vez Pinocho. Pero no el del libro de Pinocho, otro. También
era de madera, pero no era lo mismo. No le había hecho Gepeto, se hizo él solo.
También él decía mentiras, como el famoso muñeco, y cada vez que las
decía se le alargaba la nariz a ojos vista, pero era otro Pinocho: tanto es así
que cuando la nariz le crecía, en vez de asustarse, llorar, pedir ayuda al
Hada, etcétera, cogía un cuchillo, o sierra, y se cortaba un buen trozo de
nariz. Era de madera ¿no? así que no podía sentir dolor.
Y como decía muchas mentiras y aún más, en poco tiempo se encontró con
la casa llena de pedazos de madera.
—Qué bien —dijo—, con toda esta madera vieja me hago muebles, me los
hago y ahorro el gasto del carpintero.
Hábil desde luego lo era. Trabajando se hizo la cama, la mesa, el
armario, las sillas, los estantes para los libros, un banco. Cuando estaba
haciendo un soporte para colocar encima la televisión se quedó sin madera.
—Ya sé —dijo—, tengo que decir una mentira.
Corrió afuera y buscó a su hombre, venía trotando por la acera, un
hombrecillo del campo, de esos que siempre llegan con retraso a coger el tren.
—Buenos días. ¿Sabe que tiene usted mucha suerte?
—¿Yo? ¿Por qué?¡¿Todavía no se ha enterado?! Ha ganado, cien millones a
la lotería, lo ha dicho la radio hace cinco minutos.
—¡No es posible!
—¡Cómo que no es posible...! Perdone ¿usted cómo se llama?
—Roberto Bislunghi.
—¿Lo ve? La radio ha dado su nombre, Roberto Bislunghi. ¿Y en qué
trabaja?
—Vendo embutidos, cuadernos y bombillas en San Giorgio de Arriba.
—Entonces no cabe duda: es usted el ganador. Cien millones. Le felicito
efusivamente...
Gracias, gracias...
El señor Bislunghi no sabía si creérselo o no creérselo, pero estaba
emocionadísimo y tuvo que entrar a un bar a beber un vaso de agua. Sólo después
de haber bebido se acordó de que nunca había comprado billetes de lotería, así
que tenía que tratarse de una equivocación. Pero ya Pinocho había vuelto a casa
contento. La mentira le había alargado la nariz en la medida justa para hacer
la última pata del soporte. Serró, clavó, cepilló ¡y terminado! Un soporte así,
de comprarlo y pagarlo, habría costado sus buenas veinte mil liras. Un buen
ahorro.
Cuando terminó de arreglar la casa, decidió dedicarse al comercio.
—Venderé madera y me haré rico. Y, en efecto, era tan rápido para decir
mentiras que en poco tiempo era dueño de un gran almacén con cien obreros
trabajando y doce contables haciendo las cuentas. Se compró cuatro automóviles
y dos autovías. Las autovías no le servían para ir de paseo sino para transportar
la madera. La enviaba incluso al extranjero, a Francia y a Burlandia.
Y mentira va y mentira viene, la nariz no se cansaba de crecer.
Pinocho, cada vez se hacía más rico. En su almacén ya trabajaban tres mil
quinientos obreros y cuatrocientos veinte contables haciendo las cuentas.
Pero a fuerza de decir mentiras se le agotaba la fantasía, Para
encontrar una nueva tenía que irse por ahí a escuchar las mentiras de los demás
y copiarlas: las de los grandes y las de los chicos. Pero eran mentiras de poca
monta y sólo hacían crecer la nariz unos cuantos centímetros de cada vez.
Entonces Pinocho se decidió a contratar a un «sugeridor» por un tanto
al mes. El «sugeridor» pasaba ocho horas al día en su oficina pensando mentiras
y escribiéndolas en hojas que luego entregaba al jefe:
—Diga que usted ha construido la cúpula de San Pedro.
—Diga que la ciudad de Forlimpopoli tiene ruedas y puede pasearse por
el campo.
—Diga que ha ido al Polo Norte, ha hecho un agujero y ha salido en el
Polo Sur.
El «sugeridor» ganaba bastante dinero, pero por la noche, a fuerza de
inventar mentiras, le daba dolor de cabeza.
—Diga que el Monte Blanco es su tío.
—Que los elefantes no duermen ni tumbados ni de pie, sino apoyados
sobre la trompa.
—Que el río Po está cansado de lanzarse al Adriático y quiere arrojarse
al Océano Indico.
Pinocho, ahora que era rico y super rico, ya no se serraba solo la
nariz: se lo hacían dos obreros especializados, con guantes blancos y con una
sierra de oro. El patrón pagaba dos veces a estos obreros: una por el trabajo
que hacían y otra para que no dijeran nada. De vez en cuando, cuando la jornada
había sido especialmente fructífera, también les invitaba a un vaso de agua
mineral.
Primer final
Pinocho cada día enriquecía más. Pero no creáis que era avaro. Por
ejemplo, al «sugeridor» le hacía algunos regalitos: una pastilla de menta, una
barrita de regaliz, un sello del Senegal...
En el pueblo se sentían muy orgullosos de él. Querían hacerle alcalde a toda
costa, pero Pinocho no aceptó porque no le apetecía asumir una responsabilidad
tan grande.
—Pero puede usted hacer mucho por el pueblo —le decían.
—Lo haré, lo haré lo mismo. Regalaré un hospicio a condición de que
lleve mi nombre. Regalaré un banquito para los jardines públicos, para que
puedan sentarse los trabajadores viejos cuando están cansados.
—¡Viva Pinocho! ¡Viva Pinocho!
Estaban tan contentos que decidieron hacerle un monumento. Y se lo
hicieron, de mármol, en la plaza mayor. Representaba a un Pinocho de tres
metros de alto dando una moneda a un huerfanito de noventa y cinco centímetros
de altura. La banda tocaba. Incluso hubo fuegos artificiales. Fue una fiesta
memorable.
Segundo final
Pinocho se enriquecía más cada día, y cuanto más se enriquecía más
avaro se hacía. El «sugeridor», que se cansaba inventando nuevas mentiras,
hacía algún tiempo que le pedía un aumento de sueldo. Pero él siempre
encontraba una excusa para negárselo:
—Usted en seguida habla de aumentos, claro. Pero ayer me ha colado una
mentira de tres al cuarto; la nariz sólo se me ha alargado doce milímetros. Y
doce milímetros de madera no dan ni para un mondadientes.
—Tengo familia —decía el «sugeridor»—, ha subido el precio de las
patatas.
—Pero ha bajado el precio de los bollos, ¿por qué no compra bollos en
vez de patatas?
La cosa terminó en que el «sugeridor» empezó a odiar a su patrón. Y con
el odio nació en él un deseo de venganza.
—Vas a saber quién soy —farfullaba entre dientes, mientras garabateaba
de mala gana las cuartillas cotidianas.
Y así fue como, casi sin darse cuenta, escribió en una de esas hojas:
«EI autor de las aventuras de Pinocho es Carlo Collodi».
La cuartilla terminó entre las de las mentiras. Pinocho, que en su vida
había leído un libro, pensó que era una mentira más y la registró en la cabeza
para soltársela al primero que llegara.
Así fue como por primera vez en su vida, y por pura ignorancia, dijo la verdad.
Y nada más decirla, toda la leña producida por sus mentiras se convirtió en
polvo y serrín y todas sus riquezas se volatizaron como si se las hubiera
llevado el viento, y Pinocho se encontró pobre, en su vieja casa sin muebles,
sin ni siquiera un pañuelo para enjugarse las lágrimas.
Tercer final
Pinocho se enriquecía más cada día y sin duda se habría convertido en
el hombre más rico del mundo si no hubiera sido porque cayó por allí un
hombrecillo que se las sabía todas; no sólo eso, se las sabía todas y sabía que
todas las riquezas de Pinocho se habrían desvanecido como el humo el día en que
se viera obligado a decir la verdad.
—Señor Pinocho, esto y lo otro: ponga cuidado en no decir nunca la más
mínima verdad, ni por equivocación, si no se acabó lo que se daba.
¿Comprendido? Bien, bien. A propósito, ¿es suyo aquel chalet?
—No —dijo Pinocho de mala gana para evitar decir la verdad.
—Estupendo, entonces me lo quedo yo.
Con ese sistema el hombrecillo se quedó los automóviles, las autovías,
el televisor, la sierra de oro. Pinocho estaba cada vez más rabioso, pero antes
se habría dejado cortar la lengua que decir la verdad.
—A propósito —dijo por último el hombrecillo— ¿es suya la nariz?
Pinocho estalló:
—¡Claro que es mía! ¡Y usted no podrá quitármela! ¡La nariz es mía y ay
del que la toque!
—Eso es verdad —sonrió el hombrecito.
Y en ese momento toda la madera de Pinocho se convirtió en serrín, sus riquezas
se transformaron en polvo, llegó un vendaval que se llevó todo, incluso al
hombrecillo misterioso, y Pinocho se quedó solo y pobre, sin ni siquiera un
caramelo para la tos que llevarse a la boca.
Para crear un texto narrativo
RESUELVE los siguientes ENUNCIADOS:
1. Elección de un conflicto apropiado para la historia.
2. Selección del tipo de narrador y punto de vista.
3. Organización de la trama o acción.
4. Desarrollo de los personajes por medio de la descripción, diálogo y
acción.
5. Creación del marco o ambiente de la historia mediante la descripción
de lugares y tiempos.
Lee y analiza el texto, de paso recuerda otras áreas de suma
importancia.
MALDITAS MATEMATICAS; ALICIA EN EL PAÍS DE LOS
NÚMEROS, .
Alicia estaba sentada en una banca de un parque que estaba
al lado de su casa con un libro una libreta y un bolígrafo porque tenía que
hacer una tarea de matemáticas y Alicia estaba de mal humor y dijo ¡malditas matemáticas
¡¿porque tengo que perder el tiempo en estas aburridas cuentas? Las matemáticas
no sirven para nada exclamo en vos alta, detrás de unos matorrales que estaban
junto al banco en el que estaba sentada salió un curioso personaje larguirucho
parecía recién salido de una ilustración de un viejo libro de Dickens que había
en la casa de la abuela dijo Alicia.
¿He oído bien jovencita? ¿Acabas de decir que las
matemáticas no sirven para nada? Pues si eso he dicho dijo Alicia él le
pregunto qué cuantos años tenía, ella le dijo que tenía 11 él le pregunto que
si savia que significaba 11 ella le dijo que no y le dijo que le dijera que
significaba y él le dijo que no solo le podía decir lo del 11 porque todas las
matemáticas estaban relacionadas entre sí.
El hombre le conto una historia de un pastor que había
iniciado su rebaño con una oveja y no se preocupaba en contarla porque si la
veía es que estaba ahí y si no la veía es que no estaba pero fue creciendo poco
a poco su rebaño hasta que no savia como contar sus ovejas y hacia inventos
para contar su rebaño hasta que descubrió como hacer los números y desde ahí ya
no tuvo que usar piedras para contar su rebaño.
Alicia le dijo que le contara más historias pero él le dijo
que no que mejor la invitaba a conocer el país de leo números la niña le dijo
que si y pararon por un gigantesco abejero de gusano después llegaron a un
pasadizo y el matemático le dijo a Alicia que pasara ella primero y por ese
pasadizo llegaron al jardín Alicia le pareció muy bello que hasta se le querían
salir las lágrimas caminaron y después encontraron a tres naipes que eran
el 3 el 5 y el 7 , que estaban pintando las rosas blancas en distintos
colores por órdenes de la reina de corazones el matemático le confeso a
Alicia que su verdadero nombre era Charles Dodg y Alicia le dijo que le
enseñara a cribar el le dijo que si y le puso unos ejemplos y le explico,
después siguieron caminando y encontraron un conejo blanco con chaqueta y
un reloj de oro el conejo corrió hacia el laberinto ellos lo siguieron y
entraron al laberinto oyeron un ruido extraño y dijo charles que era un
monstruo llamado minovaca así como minotauro y siguieron
caminando y le pregunto Alicia que por que cero le tenía miedo a minovaca y el
le dijo que por que minovaca era una vaca y las vacas comen papel y cero era de
papel , Alicia descubrió que el piso de el laberinto era de trigo Alicia vio
una sonrisa que solo flotaba hasta que encontró la forma y era un gato , Alicia
y Carles continuaron adentrándose en el bosque.
Siguiendo la diagonal del cuadrado encontraron una tortuga
que tenía un dibujo en el caparazón, Alicia bajo una escalera que no se veía
nada y cuando bajo la escalera entro a un pasadizo en donde encontró a un señor
con una barba larga y blanca y una túnica negra como si fuera un mago Alicia
grito un conejito
Alicia estaba dormida en una banca del parque y el guardia
le dijo que como no se iba a quedar dormida con ese libro y Alicia le dijo que
no eran aburridas FIN….
RESPONDE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS.
A Realiza un listado de mínimo 20 palabras desconocidas y
busca su respectivo significado para formar oraciones coordinadas con ellas.
B. Responde las siguientes preguntas de acuerdo con la
lectura.
_ Por qué 11 significa once y no dos?
_Por qué nuestro sistema de numeración se llama posicional
decimal?
_Cómo se definen los números primos y los números
compuestos?
_Por qué todos le temían al hombre naipe que llevaba el
anverso completamente blanco?
_De que forma son los números pares y de qué forma son los
números impares? Hay alguna forma o formula para los números primos.
_En que consiste la criba de Eratóstenes? ¿Cuáles son los 20
primeros números primos?
_Con qué ejemplo explica Charlie el concepto de número
negativo?
_Cuáles son las tres cualidades que debe tener un buen
profesor?
_ En que parte se habla de la topología y como la describe?
_Cómo se explica la ley conmutativa de la multiplicación?
_Cuál es la partida de ajedrez más corta para ganar?
_Cómo definen progresión aritmética?
_Qué formula utilizan para hallar la suma de cualquier
progresión aritmética?
_ Por qué un litro pesa exactamente un kilo?
_ Que es un cuadrado mágico?
_Por qué todo número elevado a la potencia cero es igual a
uno?
_En qué consiste la serie de Fibonacci?
C. Describe e ilustra cada uno de los siguientes personajes.
_La reina de corazones.
_Alicia y Charlie.
_El rey Shiram.
_El monstruo del laberinto.
_El sombrero loco.
_El gato de Chesire.
_El matemago.
D. Realiza una historieta con 10 viñetas y en caricaturas
sobre el texto.
Nota: La mejor historieta con caricaturas tendrá una nota
extra de 5.0.
Roximenez R












